El Reino Prohibido Capítulo III Crystal Crystal abrió los ojos lentamente. El recuerdo del día anterior la golpeó como una bofetada. Había traicionado a Sam. Se había dejado coger por un desconocido como una cualquiera, sin resistencia, dejándose llevar por ese deseo sucio que todavía sentía latiendo entre las piernas. “Soy una puta…” , pensó, llevándose una mano al rostro. Y sin embargo, en la misma respiración, sintió la punzada de placer que le daba recordar cómo la había hecho gemir ese hombre el día anterior. Un ruido metálico la sacó de sus pensamientos. La cafetera. Sam estaba en la cocina. De pronto, otro sonido le heló la sangre. Reconoció ese ronquido áspero. El coche de Dom. Crystal se levantó sobresaltada y corrió hacia la ventana. Allí estaba, estacionándose frente a su residencia, como si nada. El corazón le martilleaba el pecho. Escuchó los pasos de Sam, la puerta abriéndose abajo. La voz grave de Dom llegó hasta ella, natural, tranquila, explica...
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